El cofre

Antiguamente en estas cajas, con tapa y cerradura, se guardaban las cosas de valor. Si habéis abierto la cerradura de este cofre probablemente no encontréis nada de mucha valía. En él sólo hallareis mis escritos eróticos. Unos ciertos otros inventados. Pero todos creados con el mismo propósito: despertar el deseo y, quizá, la lujuria de nuestros sentidos.







miércoles, 14 de noviembre de 2012

No te abandono


Hacía tiempo que no abría mi cofre para guardar algo más en él. Hoy lo hago para dejar esta preciosa imagen que parece recuperada del lejano y querido siglo XIX.


La imagen, como toda buena obra de arte,  provoca una reacción, un sentimiento, probablemente distinto en cada observador. Por eso renuncio a las palabras y dejo que sean vuestros propios sentimientos los que os hagan imaginar, sentir, soñar o temer.