El cofre

Antiguamente en estas cajas, con tapa y cerradura, se guardaban las cosas de valor. Si habéis abierto la cerradura de este cofre probablemente no encontréis nada de mucha valía. En él sólo hallareis mis escritos eróticos. Unos ciertos otros inventados. Pero todos creados con el mismo propósito: despertar el deseo y, quizá, la lujuria de nuestros sentidos.







viernes, 24 de septiembre de 2010

¿Hay alguien ahí?



Si hay alguien le pido mis más sinceras disculpas por este abandono temporal. Por esa lectora, que quizá espere, debo finalizar el relato. Y lo haré. Me obligaré y lo haré en breve. Pero entended que es difícil escribir para el silencio.